Otra vez estoy en mi cuarto, viendo de reojo una película con Clint Eastwood y Kevin Costner. La Luna brilla sobre los edificios. El fin de semana estuve en Tokyo. Henri y yo caminamos durante horas, después de tres meses de no vernos. El tiempo más largo. En la noche lo llevé a ver la Torre de Tokyo, una copia de la Eiffel, pero que realmente no le llega más que en estatura. De pronto, recordé que hace poco más de un año estuve caminando por ese mismo lugar y que le prometí a Henri que algún día estaríamos juntos en Japón juntos. Ese día llegó...
martes, 17 de junio de 2008
Dreams come true
Otra vez estoy en mi cuarto, viendo de reojo una película con Clint Eastwood y Kevin Costner. La Luna brilla sobre los edificios. El fin de semana estuve en Tokyo. Henri y yo caminamos durante horas, después de tres meses de no vernos. El tiempo más largo. En la noche lo llevé a ver la Torre de Tokyo, una copia de la Eiffel, pero que realmente no le llega más que en estatura. De pronto, recordé que hace poco más de un año estuve caminando por ese mismo lugar y que le prometí a Henri que algún día estaríamos juntos en Japón juntos. Ese día llegó...
mimetizando
domingo, 8 de junio de 2008
Kyoto
El Museo Internacional de Manga tiene miles de libros de este género japonés y la gente puede salir a leerlos en el pasto. Me acordé de Erick e Iván, las criaturas ingratas...
Los volantes aquí te los dan con un paquete de kleenex y ahora tengo unos con fotos de chicas sexy, que le voy a guardar al Javis y a Pez.... ¿por qué Pez?
viernes, 6 de junio de 2008
Tarde...
Hoy me enteré de que sí duermo con la cabeza hacia el sur. Estoy cenando los últimos panes con pasas que compraré. No más carbohidratos en exceso.
En la mañana tuve una llamada de una mujer que conocí por el amigo del amigo. Después la busqué en google y me entero de que ha escrito varios artículos sobre la importancia de la educación para la liberación de las mujeres.
Bueno, Guille-lector, gracias por el Lonely Planet. Un abrazo y buenas noches.
miércoles, 4 de junio de 2008
Lavando ropa
¡Hola! Estoy en mi heya viendo la tele y me entero de que Barack Obama ganó la candidatura democrática de EU, ¡qué tal!!!! Recuerdo que hace algunos años hablaba con el tío Hank en un Thanksgiving en Los Angeles sobre las remotas y poco probables posibilidades de que algún día ese país tuviera un presidente negro -o afroamericano- o mujer. Él decía que de las dos, veía menos probable la primera. Bueno, ahora recuerdo algo que acabo de leer en un libro de diseño: "sabemos dos cosas acerca de los objetos inesperados: la primera, que siempre suceden; la segunda, que cuando suceden siempre son inesperados".
No más comentarios políticos...
Hoy fui al Kyoto Costume Institute, que tiene una enorme colección de vestidos del siglo 16 hasta la fecha. Lo malo es que sólo se pueden ver en fotos. Me interesa mucho el vestido pues es una representación social de un momento específico. Por otro lado, es fundamental la relación que la vestimenta tiene con el usuario. Hoy copié esta frase: "any examination of clothing necessitates examinig both the clothing and the body wearing it".
También toqué el pianito y me dio mucho gusto poder leer el pentagrama en clave de Sol. ¡¡¡Guau!!!! Me acordé de cuando daba clases de alfabetización para adultos y las caras de mis alumnas cuando al fin podían comprender algo que antes no tenía sentido. Espero que también suceda con el japonés, eventualmente...
Me voy a ver la ropa que eché a lavar. Oyasuminasai (¡que descansen!)
lunes, 2 de junio de 2008
Lo material
Hace algunos días escribí que no me falta nada material en mi pequeño espacio. En verdad es así, pero también debo aclarar que tengo objetos muy especiales:
- un guaje de Frida
- mi pianito eléctrico Yamaha
- mi camarita
- un cuarzo
- una falda que tengo como póster
- tres plantitas
- un cojín de colores, junto con un libro de un perrito
- la chamarra verde, awe!
- un vaso de cerámica
- un perrito de peluche
- mis estrellas
- un dibujo de una chica en la playa
Estos triques son realmente valiosos para mí y quien quiera saber por qué, que vea "El violín rojo" y luego me pregunte...
domingo, 1 de junio de 2008
Hoy empieza junio
Seguramente voy a decir esto con frecuencia (eso espero): Japón es subarashii, sublime. La visita con la familia fue más de lo que esperaba. Todo estuvo muy organizado. Tomamos el Shinkansen o tren bala hasta una ciudad que se llama Kurashiki. Por cierto, me enteré que corre a la misma velocidad que el TGV (Train Grande Vitesse, de Francia) 300 kilómetros por hora. Los voluntarios nos reunimos en un hotel con nuestras nuevas familias. Casi todos estuvieron con un "hermano" de otra nacionalidad, pero afortunadamente a mí me tocó ser hija única; me encantó esa sensación. En realidad, todo fue muy especial, como venido del cielo. Mi okaasan (mamá) tiene una historia muy peculiar. Es dentista y su consultorio está junto a la casa. Sus hijos ya se fueron a estudiar y vivir a otras ciudades y su esposo vive en Himeji, que es una ciudad a una hora y media de distancia en auto. Él la visita los fines de semana. Le pregunté si no extrañaba a sus hijos y me respondió que no porque ella tiene vida propia, yes! Sobre el esposo me dijo que la distancia les funciona mejor y realmente se ven muy felices.
Debo contar que llené una hoja donde nos preguntaban qué platillos comemos y si nos gustan los animales dentro o fuera de la casa o de plano no animales. La verdad, a mí no me gusta cualquier comida y no me gustan los animales dentro de la casa; pero pensé que por un fin de semana no me haría la difícil. Lo único en lo que fui muy selectiva fue en que enfaticé que quería aprender sobre caligrafía y no más ceremonia del té, ni ikebana (arreglo de flores).
Pues sí, mi casa tenía un perro. Pero curiosamente, es del mismo tipo que el de mis tíos de Los Angeles, con los que viví hasta enero. De repente hasta le grité "Burkley!" porque igual que la versión gringa, es muy cariñoso. Éste se llama "Biki". Continuando con la lista de peticiones, me dieron de comer como reina, de-li-cio-so. Además, mi casa tiene un piano, así que aproveché para tocar las primeras notas del Vals de Amélie, que es lo único que puedo hasta ahora.
Después, ¡clase de caligrafía! "Casualmente" (¿existe la casualidad?) mi mamá toma clase de caligrafía, así que me enseñaron cómo escribir mi nombre en Kanji. Esto funciona más o menos así: se escoge el significado más hermoso de cada sílaba. Mi nombre es "ra=bien", "u=ser".
En la noche, preparamos mi futon, que es una cama sobre el suelo y mi mamá me explicó algo muy curioso. Dijo que debo poner la cabeza hacia el sur porque los muertos la tienen hacia el norte. Me llamó la atención porque hace casi un mes empecé a dormir del lado opuesto de la cama, con la cabeza hacia la ventana en vez de la cabecera. Hoy voy a investigar dónde está el sur...
Hoy me levanté tardísimo, a las 9am, y me dieron un desayuno fabuloso, con pescado fresco y sopa de aguacate, para recordar México. Me llevaron a la montaña a visitar el atélier de un artesano de cerámica, que por cierto vivió 7 años en Los Angeles. Tomamos té con una vista maravillosa.
Cambio y fuera, me voy a cenar antes de que cierren la cafetería...
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